SASS: CSS como lenguaje de programación

Para quien no lo haya utilizado nunca, el CSS está genial, es un lenguaje de estilos (que no de programación) que nos permite hacer las páginas web más bonitas. Nos permite indicar colores, anchura, altura, imágenes, posiciones, tamaños de letras ¡Todo lo que tenga que ver con el diseño!

De hecho, CSS ha evolucionado muchísimo, sobretodo para tener sólo 20 años de edad (que es relativamente poco), pero la verdad es que al ser un lenguaje de estilos y no un lenguaje de programación, cuando hacemos proyectos más o menos grandes, se nos puede quedar pequeño.

Por ello, en este artículo vamos a ver CSS como lenguaje de programación.

Problemas que tiene CSS

Como comentaba en la introducción, CSS está genial como lenguaje de estilos, podemos hacer realmente virguerías, incluso tenemos las media-queries para que, dependiendo si se visualiza en un móvil o en un ordenador, se apliquen diferentes estilos.

Lo que sucede es que esto está perfecto cuando tenemos un CSS con 200 líneas de código, pero si tenemos más de 1000, empieza a complicarse la cosa ¿No? ¿Cómo podemos ordenar el código?

Pues bueno, ahora imagínate grandes plataformas como Amazon, eBay, Facebook, hablamos de cientos de miles de líneas de código CSS ¡Tenemos que ordenarlo de alguna forma!

Y no sólo es que CSS no permite ordenar de una forma “potente” el código, sino que además ¡No tenemos variables! Y esto es muy importante.

Imagínate por un segundo que Facebook, que tiene un color azul, por estudios que realiza, se da cuenta que si pone un azul un poco más oscuro, la gente se siente más cómoda y se queda más tiempo en la web (puro marketing). ¿Qué tendría que hacer? ¿Revisar 250.000 líneas de código y cambiarlos todo? ¡Mejor sería tener una variable con el color hexadecimal y simplemente cambiar ese valor y que se cambie en todas partes!

Justo, para todo esto, tenemos SASS ¡Veamos qué es!

SASS: CSS como lenguaje de programación

Para los que no sepan lo que es SASS, empezaré diciendo que es una especie de CSS dopado. Es como si juntáramos todo CSS y un poco de los lenguajes de programación.

Es importante que entendamos algo, los navegadores no pueden ejecutar SASS, sólo pueden ejecutar CSS.

Por lo que, tendremos que diseñar nuestra web con SASS y luego, con alguno de los muchos programas que existen, nos «traducirá» SASS a CSS, y ya, ese fichero es el que podemos utilizar en el navegador.

Así que ¡Veamos que podemos hacer realmente con SASS!

Las ventajas de utilizar SASS

Sin duda, utilizar SASS tiene muchísimas ventajas, pero para no hacer un artículo, kilométrico, veamos las principales y las que yo utilizo con mayor frecuencia:

Variables en CSS

Sin duda, una de las ventajas por la que cada vez más empresas utilizan SASS en vez de CSS, es por la posibilidad de utilizar variables ¡Imagínate el poder!

Puedes declarar todas las variables que quieras (colores, tipo de letra, etc.) y luego utilizarlas en el código, en el momento que quieras, así, si algún día quieres cambiar el tipo de letra o el color, no tendrás que revisar miles de líneas, sino, simplemente cambiar ese valor.

Veamos un ejemplo:

$font-stack: Helvetica, sans-serif
$primary-color: #333


font: 100% $font-stack
color: $primary-color

Tenemos que pensar que esas variables las podremos utilizar siempre que queramos, no una sola vez ¿Os dais cuenta del potencial?

Estructura anidada

Una de las cosas que más rabia me da CSS es que no siga el patrón de las herencias como en HTML, es decir, en HTML, si quiero un <h1> dentro de un <div> simplemente tendría que meterlo dentro, por ejemplo:

<div class=»inicio»>

  <h1>Soy un título</h1>

</div>

No obstante, en CSS, como ya sabemos, no podemos meter selectores dentro de selectores, si no que tendríamos que hacer lo siguiente

.inicio{
  background: red;
}

.inicio h1{
  color: blue;
}

Pues bien, con SASS ¡Eso se acabó! Podemos hacerlo de la siguiente forma

.inicio

  background: red

  h1

    color: blue

Aunque es un poco incómodo que no tenga los corchetes como delimitadores { }, sin duda es mucho más potente, ya que nos permite agrupar un contenido de forma muy sencilla.

Recordemos que cuando hacemos una página web importante y con muchas páginas/secciones, si no anidamos todo correctamente, se nos ejecutará código CSS donde no queremos ¡Gracias a SASS nos ahorramos este problema!

Importar ficheros

Otra gran ventaja que incorpora SASS es que nos permite juntar varios ficheros en uno solo.

Es decir, es posible que para ordenar todo el código, hayamos creado diferentes ficheros (para diferentes páginas de nuestra web), pues bien, gracias a SASS, podemos hacer, que una vez esté todo el código listo, se genere un único fichero CSS con todo el código de todos los ficheros.

Gracias a esto te ahorrarás que al visitar tu web la gente haga diferente peticiones a diferente ficheros CSS, es decir, conseguirás que tu web, vaya un poco más rápida.

Funciones o mixins

Si juntamos la ventaja de poder usar variables y la de poder importar ficheros ... y permitimos que se puedan crear pequeñas funciones ... obtenemos los mixins.

Los mixins normalmente en mi caso los pongo en el mismo fichero, el cual luego importo en el fichero SASS principal para poder usar los mixins en cualquier parte.

Con los mixins bien usados podemos tener funciones que aplican estilos de forma automatizada como por ejemplo:

  • hacer breakpoints para distintas resoluciones de pantalla de forma muy fácil (diseños responsive)
  • hacer css pensando en un diseño de patrones (por ejemplo que todos los botones de la web se vean igual porque usan el mismo mixin)
  • hacer funciones que permitan reutilizar código, que de otro modo nos obligarían a tener código repetitivo y poco mantenible
  • usar funciones a las que se les pueden pasar parámetros/variables para hacerlas aún más flexibles

La ventaja es que el código es muy escalable y flexible. Poniendo de ejemplo el caso que tenemos un mixin que estiliza todos los botones para que se vean iguales (mismo color de fondo, misma fuente, mismo tamaño, mismo borde, ...). Si en un futuro se quiere hacer que todos los botones han de tener el mismo efecto hover ... solo lo hemos de modificar en el mixin y se aplica a todos los elementos html que tengamos con el estilo de botón.

SCSS: Otro formato para utilizar SASS

SASS está genial, de verdad, está muy bien, pero a mucha gente (yo incluido) hay algo que nos chirriaba y no nos gustaba y es que no respetara la sintaxis de CSS, es decir, no soportara las llaves { }, ni el punto y coma tan característico ;

Así que lo que hicieron fue crear dentro de SASS una nueva estructura de código llamada SCSS (Súper CSS), que aunque parezca difícil de entender, lo podemos resumir en que podemos usar la sintaxis de CSS para SASS.

Por ejemplo, este código SASS:

.inicio

  background: red

  h1

    color: blue

Pasaría a ser el siguiente en SCSS:

.inicio{
  background: red;
  h1{
    color: blue;
  }
}

Y al compilarlo en CSS quedaría así:

.inicio{ background: red; }
.inicio h1{ color: blue; }

¿Increíble verdad?

Resumen

Como podemos ver, SASS/SCSS es muy potente, y crea un antes y un después a la hora de diseñar páginas web con CSS.

Y como podrás imaginar, todas las webs se basan en html y css. Wordpress, Joomla, Drupal o cualquier otro CMS usan tambien css y html.

Por tanto, en mi caso con Drupal, hace años que todos los proyectos en los que trabajo se hacen con SASS/SCSS. Permite ser mucho más productivo escribiendo menos código para el frontend, lo que implica usar menos tiempo y ser más competitivo en el precio final que puede tener el coste de hacer una web a mis clientes.

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